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divendres, 1 de gener del 2010

Una arma carregada de futur


Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

Porqué vivimos a golpes, porqué a penas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

(···)

Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.

No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
So lo más necesario: lo que tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra, son actos.


Fragments del poema "La poesía es un arma cargada de futuro", de Gabriel Celaya.


dijous, 3 de desembre del 2009

Yo era un tonto...


Fa unes setmanes va arribar a la taula del meu despatx, com per art de màgia i dintre d'un sobre, un llibre de poemes de Rafael Alberti. És un llibre amb dos reculls de poesia: "Sobre los ángles" i "Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos".

"Yo era un tonto..." és un conjunt de poesies que Alberti va escriure a finals dels anys 20, com a homenatge als grans còmics del cinema mut: Charles Chaplin, Buster Keaton, Harold Lloyd, Stan Laurel, Oliver Hardy, etc. La mà invisible que va fer arribar el llibre a la meva taula, coneix la meva passió pel cinema, així que, des d'aquí, li envio els meus agraïments.

Una de les imatges del cinema que he tingut sempre present és la del gran i entranyable Buster Keaton. La tinc des que amb l'Escoleta feiem excursions cap al cinema Capsa de Barcelona (encara existeix?) i ens passaven pel·lícules, moltes vegades dels grans mestres de la comèdia muda. Allà haviem vist pel·lícules com "El maquinista de la General" del propi Keaton, "L'home mosca" de Harold Lloyd o "La quimera de l'or" de Chaplin. Grans pel·lícules. Per això em fa especial il·lusió poder llegir aquest recull del poeta gadità.

Alberti té un poema dedicat a Buster Keaton (de to surrealista, com la majoria de poemes d'aquest recull), i inspirat en la seva pel·lícula "Go west" (aquí es va traduir amb dos títols diferents: "Mi vaca y yo" i "El rey de los cowboys"), en la qual Keaton s'enamora d'una vaca:


Buster Keaton busca por el bosque a su propia novia, que es una verdadera vaca

1, 2, 3 y 4
En estas cuatro huellas no caben mis zapatos.
Si en estas cuatro huellas no caben mis zapatos,
¿de quién son estas cuatro huellas?
¿De un tiburón,
de un elefante recién nacido o de un pato?
¿De una pulga o de una codorniz?

(Pi, pi, pi.)

¡Georginaaaaaaaaaa!
¿Donde estás?
¡Que no te oigo Georgina!
¿Que pensarán de mi los bigotes de tu papa?

(Papaaaaaaaa.)

¡Georginaaaaaaaaaaa!
¿Estás o no estás?

Abeto, ¿donde está?
Alisio, ¿donde está?
Pinsapo, ¿donde está?

¿Georgina paso por aquí?

(Pi, pi, pi, pi)

Ha pasado a la una comiendo yervas.
Cucu,
el cuervo la iba engañando con una flor de resada.
Cuacuá,
la lechuza, con una rata muerta.

¡Señores, perdonadme, pero me urge llorar!
(Gua, gua, gua)

¡Georgina!
Ahora que te faltaba un solo cuerno
para doctorarte en la verdaderamente útil carrera de ciclista
y adquirir una gorra de cartero.

(Cri, cri, cri, cri)

Hasta los grillos se apiadan de mí
y me acompaña en mi dolor la garrapata.
Compadecete del smoking que te busca y te llora entre aguaceros
y del sombrero hongo que tiernamente
te presiente de mata en mata.

¡Georginaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

(Maaaaaa).

¿Eres una dulce niña o una verdadera vaca?
Mi corazón siempre me dijo que eras una verdadera vaca.
Tu papa, que eras una dulce niña.
Mi corazón, que eras una verdadera vaca.
Una dulce niña.
Una verdadera vaca.
Una niña
Una vaca.
¿Una niña o una vaca?
O ¿una niña y una vaca?
Yo nunca supe nada.

Adios, Georgina.

(¡Pum!)